Ejercicios y Venas: Qué Hacer y Qué No Hacer

¿Tiene venas varicosas o capilares rotos? Si es así, lo más probable es que tenga preguntas sobre el ejercicio y las varices. ¿Resulta seguro hacer ejercicio si tengo venas o capilares varicosos? De ser así, ¿cuáles son los mejores ejercicios para ralentizar la progresión del reflujo venoso, la causa subyacente de mi afección venosa? O bien, soy deportista, ¿cómo es posible que tenga una afección venosa?

Hoy, contestaremos estas preguntas y ofreceremos útiles consejos sobre el ejercicio y las venas varicosas para promover unas “venas saludables de por vida”. Además, hablaremos sobre otras soluciones si por diversas razones tiene dificultades para hacer ejercicio.

Deportistas, Ejercicio y Venas Varicosas

El mes pasado, una mujer joven acudió a nuestra consulta porque sentía cansancio y dolor en las piernas. Al disfrutar de una excelente forma física y haber jugado al fútbol durante toda su vida, incluso en nivel universitario, además de correr regularmente, quedó estupefacta al descubrir que tenía una afección venosa sintomática. Lo cierto es que incluso las personas saludables y deportistas pueden desarrollar venas varicosas y capilares rotos. De hecho, ciertos ejercicios pueden aumentar el riesgo de desarrollar varices u otras afecciones venosas.

Qué Hacer y Qué No Hacer Respecto al Ejercicio y las Varices

Las afecciones en las venas suelen asociarse por lo general con profesiones en las que hay que permanecer largo tiempo sentado o de pie, con factores hereditarios y con el embarazo. Sin embargo, aunque tenga un alto riesgo de desarrollar afecciones venosas, hay principios que puede seguir y que le ayudarán a mantener unas “venas saludables de por vida”.

El ejercicio es el principio nº1 de la salud venosa, pero algunos ejercicios son mejores para las venas que otros. Al hacer ejercicio, la sangre se bombea de vuelta al corazón desde el músculo de la pantorrilla y las venas del empeine del pie; un fuerte músculo en la pantorrilla favorece la circulación sanguínea saludable y minimiza las afecciones venosas.

Entonces, ¿qué ejercicios son buenos para la salud venosa, y cuáles resultan contraproducentes?

Caminar

El mejor ejercicio es caminar. Caminar es una actividad de bajo impacto que estira y fortalece el músculo de la pantorrilla, mejorando así el flujo sanguíneo.

Márquese el objetivo de caminar 30 minutos al día durante al menos cinco días a la semana. Aparque más lejos al ir a comprar para caminar durante algo más de tiempo. ¡Sus venas se lo agradecerán!

Bicicleta Estática y Máquina Elíptica

Otros ejercicios de bajo impacto, como montar en bicicleta estática o utilizar una máquina elíptica son maravillosos para ejercitar los músculos de la pantorrilla y mejorar el flujo de sangre bombeada sin producir tensión en las articulaciones ni los huesos.

Correr

Correr o hacer jogging es un ejercicio aeróbico fantástico que pone en movimiento los pies y los músculos de las pantorrillas, pero puede tener un efecto adverso sobre las articulaciones. Si es un corredor empedernido, intente correr por una superficie con hierba o por una pista sintética para minimizar el elevado impacto del cemento o del pavimento.

Levantamiento de Pesos

El ejercicio intenso puede ser perjudicial para la circulación venosa. Cuando la sangre fluye de vuelta al corazón a través de las venas de las piernas, fluye a través de la vena cava, situada en el abdomen. Aumentar la presión abdominal con el levantamiento de grandes pesos y la tensión que ello supone obstaculiza la vuelta al corazón de la sangre. Entonces, la sangre venosa se acumula en las venas de las piernas, aumentando la tensión sanguínea y el retroceso venoso, o inversión del flujo sanguíneo en las venas de las piernas, creando venas varicosas.

El levantamiento de pesos no es la mejor forma de ejercicio para tener unas venas saludables de por vida. Si levanta pesos, utilice buenas técnicas de levantamiento: rutinas con menos peso y más repeticiones, exhalar al levantar e incorporar actividad aeróbica como caminar o montar en bicicleta estática inmediatamente después, para hacer que la sangre circule de nuevo. Recuerde llevar medias de compresión mientras levanta pesos, o ponérselas justo después, para ayudar a la circulación ascendente de la sangre hacia el corazón.

Otras actividades intensas con un mínimo componente aeróbico

Hay otras actividades que pueden empeorar el retroceso venoso. Recomendamos evitar estas actividades, o realizarlas durante muy breves periodos de tiempo y combinadas con actividades aeróbicas.

Postura abdominal prolongada (yoga)

Sentadillas

Flexiones

Zancadas

Cuando el Ejercicio no es una Opción

Entendemos que hay circunstancias que impiden la práctica frecuente de ejercicio. Así pues, ya sea por el intenso calor de agosto, problemas de horario o una enfermedad, hay otras medidas a las que se puede recurrir para promover unas venas saludables de por vida.

Al estar de pie o sentado, mueva los pies hacia delante y hacia atrás en el sitio, de talón a punta, para activar la circulación de la pantorrilla.

Lleve medias de compresión gradual, especialmente al viajar, sentarse o estar de pie durante periodos prolongados de tiempo, y también durante el embarazo. De hecho, ¡es mejor que las incorpore a su vestuario habitual!

Evite llevar tacones, excepto en ocasiones especiales (la posición del pie en un zapato de tacón debilita el músculo de la pantorrilla y evita la correcta circulación sanguínea).